El ciclón Murasu llega a la costa oriental de India
El ciclón Murasu tocó tierra en la costa oriental de India en las primeras horas del martes 3 de noviembre, la segunda tormenta en una semana en la región, mientras las autoridades evacuaban a cientos de miles de personas. El Departamento Meteorológico de India (IMD) dijo que la tormenta ciclónica severa comenzó a tocar tierra en la costa de Andhra Pradesh a la 1 de la madrugada, hora local, y cruzó la costa del sur de Andhra entre Nellore y Narsapur, cerca de Ongole, en el distrito de Prakasam, entre las 3:30 y las 5:30 de la mañana, con vientos sostenidos de 100 a 110 kilómetros por hora y rachas de hasta 120. Hasta el martes por la mañana no se habían reportado muertos ni heridos, aunque se derribaron árboles y postes de electricidad, y se esperaba que la tormenta se debilitara a tormenta ciclónica al mediodía y a depresión profunda a medianoche. Para las comunidades costeras que aún limpiaban tras la tormenta anterior, la llegada de otra fue una prueba para un sistema de desastres que solo había tenido días para prepararse de nuevo.
Murasu — un nombre que significa «tambor de guerra», dado por India — se formó sobre el golfo de Bengala, una de las cuencas más propensas a ciclones del mundo, y siguió al ciclón Arnab, que había tocado tierra en Andhra Pradesh el miércoles 28 de octubre como una tormenta ciclónica muy severa, matando al menos a seis personas y destruyendo viviendas y cultivos. Se esperaba que Murasu fuera más débil que Arnab, y las previsiones resultaron en general correctas: el IMD había advertido de lluvias muy intensas a extremadamente intensas, con 115 mm a más de 200 mm en 24 horas sobre la costa de Andhra Pradesh, y alertas rojas — el nivel más alto — para cinco distritos: Krishna, Guntur, Bapatla, Prakasam y SPSR Nellore. Pero más débil no significaba inofensivo. La tormenta trajo vientos fuertes y lluvias intensas sobre la costa de Andhra Pradesh, Rayalaseema y Telangana, y se esperaba que Tamil Nadu, al sur, también se viera gravemente afectado, y el IMD advirtió de que las lluvias intensas continuarían al menos 12 horas después de tocar tierra y aumentarían el riesgo de inundaciones en zonas bajas incluso cuando los vientos disminuyeran.
La respuesta fue una evacuación a gran escala, planificada con antelación. En Andhra Pradesh, las autoridades comenzaron a trasladar a la gente a un lugar seguro el lunes, con planes, según Reuters, de trasladar a unas 30.000 personas en los distritos en el camino del ciclón, de las cuales unas 2.000 ya habían sido reubicadas hasta el 2 de noviembre. En la vecina Odisha, que no recibiría el impacto directo de Murasu pero que esperaba fuertes lluvias y vientos racheados a medida que el sistema pasaba, el gobierno estatal evacuó a más de 160.000 personas — 1,6 lakh — de los distritos meridionales de Ganjam, Gajapati, Rayagada, Koraput y Malkangiri, trasladándolas desde zonas bajas y montañosas a refugios. En total, más de 200.000 personas fueron evacuadas en ambos estados. La experiencia de Odisha seguía fresca: los agricultores de los distritos de Ganjam, Kandhamal y Gajapati aún contaban los daños a las cosechas por las inundaciones que Arnab había causado una semana antes, sobre todo en el arroz, mientras Murasu se acercaba. El estado puso en alerta máxima a cinco distritos meridionales, mantuvo preparados equipos de la Fuerza Nacional de Respuesta a Desastres (NDRF), la Fuerza de Acción Rápida para Desastres de Odisha y el cuerpo de bomberos, y aconsejó a los pescadores no salir al mar del 2 al 4 de noviembre.
El transporte y la vida cotidiana se vieron interrumpidos en toda la región. Al menos 19 vuelos nacionales fueron cancelados en los aeropuertos de Vijayawada, Tirupati y Visakhapatnam, con más de 20 cancelaciones reportadas en total, y la navegación y la pesca se suspendieron frente a la costa de Andhra hasta el martes por la tarde. El primer ministro de Andhra Pradesh, N. Chandrababu Naidu, canceló una visita a Delhi para supervisar los preparativos, celebró conferencias telefónicas con funcionarios de distrito y les ordenó mantenerse en alerta máxima en todo el sur de Andhra y Rayalaseema. El estado cartografió a los residentes vulnerables, los refugios, los hospitales y las escuelas a través de su Sistema de Gestión de Información sobre Ciclones, basándose en la respuesta a Arnab, cuando las autoridades habían abierto más de 2.000 refugios en 20 distritos, asegurado más de 30.000 barcos pesqueros y desplegado casi 1.100 equipos médicos. Treinta y siete equipos de la NDRF se desplegaron para Murasu en cinco estados, y el IMD dijo que los efectos de la tormenta también podrían sentirse en Madhya Pradesh, Chhattisgarh, Kerala, Telangana, Karnataka y Maharashtra a medida que el sistema avanzaba tierra adentro.
La importancia más amplia de Murasu reside en su momento. La segunda temporada de ciclones del golfo de Bengala va de octubre a diciembre, y tormentas consecutivas en una sola semana ponen a prueba precisamente los sistemas — refugios, rutas de evacuación, ayuda a las cosechas, restablecimiento de la electricidad — destinados a amortiguarlas. Odisha y Andhra Pradesh han construido a lo largo de décadas una de las respuestas a ciclones más practicadas del mundo, y la ausencia de víctimas reportadas hasta el martes por la mañana, si se mantiene, deberá mucho a la alerta temprana y a la evacuación preventiva, y no solo a la fuerza de la tormenta. Arnab, sin embargo, mató al menos a seis personas y destruyó decenas de viviendas y cultivos a pesar de una movilización similar, un recordatorio de que una tormenta más débil no es una tormenta inofensiva. Cuando la alerta de lluvias intensas por Murasu se extendió también a los distritos de Puri, Kandhamal y Kalahandi, los funcionarios se enfrentaron a la familiar segunda fase de un ciclón: no el viento, sino el agua que lo sigue.
Pero la evaluación de los daños apenas ha comenzado: los funcionarios deben determinar cuánta cosecha en pie se ha perdido en el sur de Odisha y en la costa de Andhra, cuántas viviendas y líneas eléctricas resultaron dañadas, y si las fuertes lluvias que siguen al viento provocan las inundaciones con las que los ciclones matan con más frecuencia. Por ahora, la tormenta se debilita mientras avanza tierra adentro. El recuento — de lluvia, de daños y de lo que costó la segunda tormenta en siete días — apenas está comenzando.
- Reuters, "Cyclone Murasu begins making landfall on India's eastern coast"
- Devdiscourse, "Cyclone Murasu makes landfall on India's eastern coast"
- The Hindu BusinessLine, "Cyclone Murasu Highlights: Andhra's Prakasam on high alert; vulnerable groups shifted to safety"
- India Shipping News, "Cyclone 'Murasu' Hits India's Andhra Pradesh Coast"
- Asia Daily, "Cyclone Murasu Threatens Andhra Pradesh as Evacuations…"
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